PAMPLONA, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Mesa del Parlamento de Navarra ha acordado, con el voto en contra de UPN, que el próximo día 29 de marzo, jornada de huelga general, no haya convocatoria de comisiones ordinarias.
La Mesa de la Cámara está presidida por Alberto Catalán (UPN), que ha votado en contra de no convocar comisiones el día 29 de marzo, y por Samuel Caro (PSN), Txentxo Jiménez (NaBai), Maite Esporrín (PSN) y Koldo Amézketa (Bildu), que han votado a favor.
Tras la celebración de la Mesa esta mañana, Catalán ha señalado, en declaraciones a los periodistas, que ello no supone que el Parlamento se sume a la huelga, sino que "no haya actividad". "Luego cada parlamentario que haga lo que considere oportuno", ha señalado.
Para Catalán, "una institución como el Parlamento de Navarra no puede hacer huelga, no puede faltar a su actividad". Según ha dicho, él trabajará ese día "como cualquier otro". "Cada uno tendrá que ser consecuente con las decisiones que adopta", ha agregado.
Ha insistido el presidente de la Cámara que "la institución del Parlamento no hace huelga, independientemente de la postura política o ideológica o del compromiso personal que tenga cada uno". Y ha dicho que es "lógico" y "cabría esperar" que él como presidente del Parlamento haya votado en contra.
"GESTO SUAVE"
El socialista Juan José Lizarbe, que ve "lógica" la huelga general, ha esperado que sea un "éxito" y la ha defendido como un "instrumento pacífico y democrático para frenar la aprobación de la reforma laboral". El hecho de que no se convoquen comisiones el día 29, Lizarbe lo ve como un "gesto suave" a la sociedad navarra.
Preguntado por la postura del Gobierno de Navarra ante la reforma, dadas las discrepancias entre UPN y PSN en esta materia, Lizarbe ha señalado que "la correcta es la del PSN". Ha explicado que el Ejecutivo foral no tiene competencias en materia laboral y que si las tuviera "habría una crisis de Gobierno".
"Yo tenía la esperanza de que UPN pasara un poco de perfil en este tema, pero se ve que no se han podido resistir, les gusta la reforma laboral y que los navarros tengamos menos derechos en nuestro trabajo", ha dicho, para señalar, no obstante, que "no erosiona la capacidad de gestión del Gobierno".
Por parte de NaBai, Patxi Zabaleta ha manifestado que "merece la pena adherirse" a la huelga general por "la gravedad de la situación". "Como estamos en una institución, la fórmula de actuación tiene que ser legalmente adecuada", ha expuesto, para valorar la "buena acogida" de que no se convoque actividad esa jornada.
En su opinión, "el Parlamento no puede ser ajeno a lo que sucede en la sociedad". Y preguntado si ese día dejarían de cobrar los parlamentarios que decidieran sumarse a la huelga, Zabaleta ha dicho "que así tiene que ser" y que se haría mediante "renuncia".
Zabaleta ha dicho, además, que "debe haber reserva del derecho personal de actuación individual de quienes quieran trabajar en la institución".
Desde Bildu, Maiorga Ramirez ha señalado que el Parlamento foral "no puede quedarse en una actitud declarativa". Por ello, Bildu ha presentado además una declaración institucional para que la Cámara muestra su apoyo a la huelga y se sume", una declaración que, según ha dicho, el PSN ha pedido que se retrase una semana para estudiarla.
Ha considerado una "muy buena noticia" la convocatoria de huelga general también por UGT y CCCO el día 29, lo que ha calificado como "hito histórico, positivo y de búsqueda de entendimiento, donde se antepone lo que une".
Según ha dicho Ramirez, "en Navarra no queremos esa reforma laboral por ser la mayor involución social y el mayor atentado a los derechos de los trabajadores de las últimas décadas, algo que las instituciones de Navarra y los grupos no debemos permitir".
Por su parte, José Miguel Nuin, de Izquierda-Ezkerra, ve como una "posición simbólica y clara" que el Parlamento no convoque actividad. Según ha dicho, "hay una posición mayoritaria en la sociedad navarra en contra de la contrarreforma laboral", para recordar que los ayuntamientos también están "tomando acuerdos contra la reforma".
"Aquí la voz discordante es la posición de la presidenta del Gobierno, que traslada mensajes de apoyo y acompañamiento a la contrarreforma", ha criticado, para indicar que "no es una cuestión menor que UPN haya apoyado en el Congreso la reforma porque no era un voto necesario". "Tiene un valor político innegable y esta es la gravedad política", ha manifestado.
Nuin, que ha confiado en que el día 29 se exprese de forma "masiva y eficaz" la posición de los trabajadores en contra de la reforma, ha manifestado que "es cada vez más imposible mantener, en el seno del Gobierno, acuerdos con quien mantiene esta actitud de UPN de estar con el PP, con Mariano Rajoy".
PPN: DERECHO A TRABAJAR
La representante 'popular' Ana Beltrán se ha mostrado en contra de que no se convoque actividad el día 29 de marzo porque "igual que reconocemos el derecho a la huelga y a manifestarse, también reconocemos el derecho a trabajar".
Beltrán ha calificado de "absolutamente irresponsable, política y precipitada" la huelga general convocada por los sindicatos, ya que, a su juicio, "no le han dado al Gobierno del PP ni siquiera los cien días de cortesía y no se ha terminado el trámite parlamentario".
Ha recordado la portavoz del PPN que el proyecto de reforma laboral recibió la semana pasado apoyo "mayoritario" en el Congreso de los Diputados.
INFORME JURÍDICO
Por otro lado, Lizarbe ha explicado que se va a realizar un informe jurídico en la Cámara "sobre la legitimidad del Parlamento para recurrir al TC la reforma laboral cuando ésta se aprueba con el actual contenido". Se trata, ha dicho, de que el Parlamento foral "pueda personarse en el TC y combatir jurídicamente un proyecto negativo para la marcha de nuestro país".
martes, 13 de marzo de 2012
lunes, 12 de marzo de 2012
CHARLA COLOQUIO EN RIBAFORADA
El pasado viernes 9 de marzo tuvo lugar en Ribaforada una charla coloquio organizada por el Grupo comarcal de Geroabai en la Ribera. Al acto fueron invitados Uxue Barcos, diputada de Geroabai y Manu Ayerdi, parlamentario foral de Nabai. Intervinieron como anfitriones dos de los miembros constituyentes de Geroabai en La Ribera, Rafa Eraso, concejal de Nabai en Ribaforada y Melba Luz Calle, miembro de Zabaltzen.
Rafa Eraso se refirió a los principios y objetivos de Geroa Bai, recordó que Geroa Bai va más allá de ser una coaliación electoral y se reconoce a sí misma como un movimiento social y político de carácter plural y con vocación de permanencia. Así mismo, hizo énfasis en el objetivo de Geroa Bai de promover una nueva cultura política, basada en un nacionalismo incluyente, cívico y profundamente democrático.
En esta misma línea, Melba Luz Calle hizo referencia a que Geroa Bai está en fase de construcción y que, en esa medida. se trata de un proyecto político en cuya definición pueden participar todos sus miembros y simpatizantes. Por esta razón invitó a los asistentes interesados a que se incorporaran al proyecto de Geroa Bai. Asimismo, se refirió a que la noción de Nueva Cultura Política puede arrojar luces al proceso de fundación de Geroa Bai puesto que está no es una mera coalición electoral ni tampoco es un partido político estrictamente considerado.
A continuación internvino Manu Ayerdi, quien destacó cómo el empleo es una de sus grandes prioridades de su actividad parlamentaria. Asimismo, subrayó la importancia de controlar el Gobierno de UPN pues hay ya demasiados casos que evidencian la mala gestión del gobierno: “Tenemos el Circuito de los Arcos, el Reyno de Navara, la pésima gestión de Caja Navarra, Senda Viva, las acciones de Iberdrola… pero ahora además de criticar esa gestión desastrosa de UPN, habrá que plantearse qué hacemos con todo esto”.
Por último, Uxue Barcos se refirió a la reforma laboral recientemente aprobada en el Congreso de los Diputados. Barkos mostró su preocupación porque esta reforma “supone la instauración de un nuevo concepto, el de la flexiINseguridad” y aseguró que la reforma laboral aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy “no generará empleo, sino que lo precariza y abarata el despido”. Asimismo indicó que “vienen tiempos difíciles” y aseguró que “no podemos permitir que nos metan miedo, no nos resignemos”. “Al igual que no nos resignamos ni el 22 de mayo, ni el 20 de noviembre, ahora no podemos hacerlo, debemos trabajar unidos para intentar mantener nuestra sanidad, nuestra educación, nuestros servicios sociales…”, afirmó Barkos.
El acto contó con la asistencia de cerca de 70 personas, un público que se mostró muy interesado en la posición de Geroa Bai respecto de la actualidad política y económica de la Comunidad Foral y del país.
Rafa Eraso se refirió a los principios y objetivos de Geroa Bai, recordó que Geroa Bai va más allá de ser una coaliación electoral y se reconoce a sí misma como un movimiento social y político de carácter plural y con vocación de permanencia. Así mismo, hizo énfasis en el objetivo de Geroa Bai de promover una nueva cultura política, basada en un nacionalismo incluyente, cívico y profundamente democrático.
En esta misma línea, Melba Luz Calle hizo referencia a que Geroa Bai está en fase de construcción y que, en esa medida. se trata de un proyecto político en cuya definición pueden participar todos sus miembros y simpatizantes. Por esta razón invitó a los asistentes interesados a que se incorporaran al proyecto de Geroa Bai. Asimismo, se refirió a que la noción de Nueva Cultura Política puede arrojar luces al proceso de fundación de Geroa Bai puesto que está no es una mera coalición electoral ni tampoco es un partido político estrictamente considerado.
A continuación internvino Manu Ayerdi, quien destacó cómo el empleo es una de sus grandes prioridades de su actividad parlamentaria. Asimismo, subrayó la importancia de controlar el Gobierno de UPN pues hay ya demasiados casos que evidencian la mala gestión del gobierno: “Tenemos el Circuito de los Arcos, el Reyno de Navara, la pésima gestión de Caja Navarra, Senda Viva, las acciones de Iberdrola… pero ahora además de criticar esa gestión desastrosa de UPN, habrá que plantearse qué hacemos con todo esto”.
Por último, Uxue Barcos se refirió a la reforma laboral recientemente aprobada en el Congreso de los Diputados. Barkos mostró su preocupación porque esta reforma “supone la instauración de un nuevo concepto, el de la flexiINseguridad” y aseguró que la reforma laboral aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy “no generará empleo, sino que lo precariza y abarata el despido”. Asimismo indicó que “vienen tiempos difíciles” y aseguró que “no podemos permitir que nos metan miedo, no nos resignemos”. “Al igual que no nos resignamos ni el 22 de mayo, ni el 20 de noviembre, ahora no podemos hacerlo, debemos trabajar unidos para intentar mantener nuestra sanidad, nuestra educación, nuestros servicios sociales…”, afirmó Barkos.
El acto contó con la asistencia de cerca de 70 personas, un público que se mostró muy interesado en la posición de Geroa Bai respecto de la actualidad política y económica de la Comunidad Foral y del país.
domingo, 11 de marzo de 2012
NOSOTROS SOMOS NUEVA CULTURA POLíTICA
POR MELBA LUZ CALLE, EL 9 DE MARZO, EN RIBAFORADA, :
https://docs.google.com/file/d/0B8MZNSvgS7oGeG02aUpHQUtSWUd5X3lyc2s0My1Cdw/edit
miércoles, 7 de marzo de 2012
¿Nueva Cultura Política en Navarra?
Por: Melba Luz Calle Meza. Profesora de Teoría del Derecho y miembro de Geroa Bai de La Ribera.
En un reciente análisis sobre las últimas elecciones generales en Navarra Jesús Urra (Batzarre) plantea las debilidades de Geroa Bai: se trata de "una fuerza política con una estructura débil; que depende en demasía de una persona y de un periódico; resulta curiosa la presencia en la sombra del PNV". Y algunas dudas sobre su futuro: ¿se orientará hacia el centro, hacia la izquierda o permanecerá en una indefinición vacua en bastantes cuestiones ajenas al hecho nacional?... ¿Logrará o no su consolidación organizativa?". (Ezkerretik Berrituz, enero 2012).
El estudio realizado por nuestro buen amigo Jesús Urra es certero en varias cuestiones generales, aunque respecto de las debilidades así como del porvenir de Geroa Bai, parece haber olvidado algunos elementos de juicio que ofrece la Nueva Cultura Política (NCP). Esta es una noción propuesta por teorías sociopolíticas cuyos autores más relevantes son el sociólogo TN Clark y el politólogo R. Inglehart (autor de La revolución silenciosa y de El cambio cultural en las sociedades industriales avanzadas), según las que, a lo largo de los últimos quince años, se ha producido un cambio muy notable en el sistema de valores y de comportamiento electoral en los ciudadanos de las democracias postindustriales. Se trata de conclusiones surgidas de estudios fundados en amplias encuestas repetidas durante varios años en países de Europa y América a ciudadanos, líderes políticos, funcionarios... Por tanto, las mismas no son meras formulaciones especulativas, sino que tienen una notable base empírica.
Aquí se van a revisar primero los principales presupuestos de la teoría y luego se verá el grado de aplicación de la misma en Navarra.
Los aspectos clave sobre los que llama la atención la NCP se resumen en tres grandes características íntimamente relacionadas:
1. La transformación de la distinción clásica de izquierda-derecha y ascenso de los valores postmaterialistas: según la política de clase tradicional, la derecha es conservadora tanto en las cuestiones fiscales como sociales, mientras la izquierda siempre adopta posiciones progresistas en ambos temas. Sin embargo, en la NCP se pueden encontrar posiciones críticas respecto del gasto público descontrolado cuando las entidades no prestan eficientemente los servicios (en esa medida conservadoras), y al mismo tiempo se mantienen actitudes altamente democráticas en temas sociales, tales como los nuevos roles de la mujer, el multiculturalismo, la inmigración, etcétera.
Asimismo, la NCP expresa el creciente interés por los llamados valores postmaterialistas, tales como la conservación de los recursos, el control de la contaminación y del deterioro del medio ambiente, la descentralización, las libertades individuales, la democracia participativa. Tales cambios se traducen en pérdidas de lealtades de voto a los partidos y en el desgaste del significado de sus posicionamientos en el eje derechas-izquierdas, lo que conlleva una apertura a nuevos espacios electorales. Estos escenarios diferentes se manifiestan en el voto verde, así como en ámbitos centrados en problemáticas locales concretas y en el aumento de la participación ciudadana.
2. Carácter no mediado de la interacción líder-ciudadanía y declive de las organizaciones políticas burocratizadas: En la NCP prevalece la relación directa con el ciudadano sin mediación de organizaciones o grupos.
3. Aparición de nuevos sujetos políticos en la sociedad civil: la NCP se caracteriza por el surgimiento de diferentes movimientos sociales. Su desarrollo y lógica de actuación responden a la defensa de causas concretas y derechos de la ciudadanía con respecto a temas no articulados en torno a posiciones ideológicas de clase. En cuanto a los cambios socioeconómicos relacionados con la NCP, predominan el aumento del nivel educativo y del nivel de vida de la población.
Pues bien, en Navarra se cuenta con dos indicios objetivos de que ya se ha dado efectivamente un cambio en la cultura política: El primer signo de transformación consiste, evidentemente, en las variaciones del sentido del sufragio en los resultados de las elecciones generales, con los 42.461 votos obtenidos -contra todo pronóstico- por una coalición en la que no participaron tres de los partidos políticos que integraron Nafarroa Bai y que aparecían como más fuertes en este escenario, es decir, Batzarre, Aralar y Eusko Alkartasuna.
Una vez autodesvinculados del proyecto estos partidos, y con el único apoyo del PNV, aunado al esfuerzo de un destacado grupo de gentes independientes y no profesionales de la política, parece que el espectacular número de votos logrados por Geroa Bai se debió a una razón mucho más poderosa que cualquier estructura: una idea, una ilusión, una expectativa. Esto es, la idea del cambio, la ilusión de tratarse de algo nuevo y diferente. Y una gran expectativa sobre la posibilidad de llevar a la realidad un nueva forma de hacer política no contaminada con los viejos vicios de la política tradicional.
Todo ello, sumado a otro dato contrastable que es el ya consolidado prestigio de Uxue Barkos, labrado gracias a su riguroso desempeño en el Parlamento, donde desarrolla una acción acorde con la NCP: propuesta de objetivos ecologistas y feministas, defensa de intereses locales en materia de protección de medio ambiente tales como el rechazo al polígono de tiro de las Bardenas y a las centrales térmicas de Castejón, o el asentamiento de la descentralización y la autonomía foral en contra de los envites recentralizadores del actual Gobierno, por destacar solo unos pocos. El prestigio de Uxue es un hecho incuestionable pues, como es sabido, la parlamentaria de Geroa Bai es actualmente la tercera dirigente política más valorada del país según el barómetro del CIS. De esta forma, lo que tacha Urra como dependencia de una persona, en realidad consiste en un hecho positivo, que Uxue Barkos es la política navarra más conocida del ámbito español.
Estas circunstancias contribuyen a afirmar en Navarra las tesis de la NCP sobre el declive de las organizaciones políticas burocratizadas, por una parte, y sobre la aparición de nuevos sujetos y movimientos políticos, por la otra.
Otro aspecto decisivo ha sido la concordancia del programa electoral y del discurso político de Geroa Bai con esos nuevos valores llamados postmaterialistas. Y, posiblemente, la mayor sintonía con los electores residió justamente -no en la ambigüedad como insinúa Urra-, sino todo lo contrario, en la constatación de la realidad plural de la sociedad navarra como virtud y en la sensata propuesta sobre un nacionalismo cívico incluyente que busca integrar a sectores nacionalistas o abertzales, soberanistas o postsoberanistas; de la izquierda vasquista no nacionalista con navarros progresistas que creen en la sociedad multicultural, para dirigir esa Navarra pluralista.
Ahora bien, ¿qué posibilidades hay de consolidación y desarrollo de esta Nueva Cultura Política en la Comunidad Foral? Es igualmente difícil responder con rigor a este interrogante mientras no se tengan informes derivados de investigaciones sociológicas.
No obstante, en Navarra se evidencian rasgos de desarrollo postindustrial; además, es sabido que esta comunidad se caracteriza por un alto nivel de vida -ha mantenido en los últimos años las primeras posiciones en el ranking regional de desarrollo humano, junto a la CAV y a Madrid-. Y otro tanto puede decirse del creciente porcentaje de personas que alcanzan el nivel de educación superior según el informe oficial del 2011. Todos estos hechos favorecerían la NCP entre nosotros.
Igualmente, según las teorías consideradas, puede contribuir a la expansión de la NCP la adopción de formas de organización políticas más cercanas a los nuevos movimientos sociales, así como a organizaciones fundamentalmente democráticas, poco jerarquizadas o burocratizadas y basadas en el trabajo y el mérito como único criterio de promoción de sus miembros para vencer a las típicas relaciones clientelistas de la política tradicional.
Con todo, en contra del avance de la NCP actuaría el sistema electoral y de partidos vigente, así como la reinante crisis económica que podría dar un nuevo impulso a la aún existente política de clases y, su principal corolario, el eje izquierda-derecha. Si bien Geroa Bai no ha sido, ni lo va a ser, una formación ajena a la justicia social y así lo ha percibido hasta hoy el propio electorado navarro.
Nota: este artículo ha sido publicado hoy miércoles 7 de marzo, en el Diario de Noticias - Tribuna Abierta.
En un reciente análisis sobre las últimas elecciones generales en Navarra Jesús Urra (Batzarre) plantea las debilidades de Geroa Bai: se trata de "una fuerza política con una estructura débil; que depende en demasía de una persona y de un periódico; resulta curiosa la presencia en la sombra del PNV". Y algunas dudas sobre su futuro: ¿se orientará hacia el centro, hacia la izquierda o permanecerá en una indefinición vacua en bastantes cuestiones ajenas al hecho nacional?... ¿Logrará o no su consolidación organizativa?". (Ezkerretik Berrituz, enero 2012).
El estudio realizado por nuestro buen amigo Jesús Urra es certero en varias cuestiones generales, aunque respecto de las debilidades así como del porvenir de Geroa Bai, parece haber olvidado algunos elementos de juicio que ofrece la Nueva Cultura Política (NCP). Esta es una noción propuesta por teorías sociopolíticas cuyos autores más relevantes son el sociólogo TN Clark y el politólogo R. Inglehart (autor de La revolución silenciosa y de El cambio cultural en las sociedades industriales avanzadas), según las que, a lo largo de los últimos quince años, se ha producido un cambio muy notable en el sistema de valores y de comportamiento electoral en los ciudadanos de las democracias postindustriales. Se trata de conclusiones surgidas de estudios fundados en amplias encuestas repetidas durante varios años en países de Europa y América a ciudadanos, líderes políticos, funcionarios... Por tanto, las mismas no son meras formulaciones especulativas, sino que tienen una notable base empírica.
Aquí se van a revisar primero los principales presupuestos de la teoría y luego se verá el grado de aplicación de la misma en Navarra.
Los aspectos clave sobre los que llama la atención la NCP se resumen en tres grandes características íntimamente relacionadas:
1. La transformación de la distinción clásica de izquierda-derecha y ascenso de los valores postmaterialistas: según la política de clase tradicional, la derecha es conservadora tanto en las cuestiones fiscales como sociales, mientras la izquierda siempre adopta posiciones progresistas en ambos temas. Sin embargo, en la NCP se pueden encontrar posiciones críticas respecto del gasto público descontrolado cuando las entidades no prestan eficientemente los servicios (en esa medida conservadoras), y al mismo tiempo se mantienen actitudes altamente democráticas en temas sociales, tales como los nuevos roles de la mujer, el multiculturalismo, la inmigración, etcétera.
Asimismo, la NCP expresa el creciente interés por los llamados valores postmaterialistas, tales como la conservación de los recursos, el control de la contaminación y del deterioro del medio ambiente, la descentralización, las libertades individuales, la democracia participativa. Tales cambios se traducen en pérdidas de lealtades de voto a los partidos y en el desgaste del significado de sus posicionamientos en el eje derechas-izquierdas, lo que conlleva una apertura a nuevos espacios electorales. Estos escenarios diferentes se manifiestan en el voto verde, así como en ámbitos centrados en problemáticas locales concretas y en el aumento de la participación ciudadana.
2. Carácter no mediado de la interacción líder-ciudadanía y declive de las organizaciones políticas burocratizadas: En la NCP prevalece la relación directa con el ciudadano sin mediación de organizaciones o grupos.
3. Aparición de nuevos sujetos políticos en la sociedad civil: la NCP se caracteriza por el surgimiento de diferentes movimientos sociales. Su desarrollo y lógica de actuación responden a la defensa de causas concretas y derechos de la ciudadanía con respecto a temas no articulados en torno a posiciones ideológicas de clase. En cuanto a los cambios socioeconómicos relacionados con la NCP, predominan el aumento del nivel educativo y del nivel de vida de la población.
Pues bien, en Navarra se cuenta con dos indicios objetivos de que ya se ha dado efectivamente un cambio en la cultura política: El primer signo de transformación consiste, evidentemente, en las variaciones del sentido del sufragio en los resultados de las elecciones generales, con los 42.461 votos obtenidos -contra todo pronóstico- por una coalición en la que no participaron tres de los partidos políticos que integraron Nafarroa Bai y que aparecían como más fuertes en este escenario, es decir, Batzarre, Aralar y Eusko Alkartasuna.
Una vez autodesvinculados del proyecto estos partidos, y con el único apoyo del PNV, aunado al esfuerzo de un destacado grupo de gentes independientes y no profesionales de la política, parece que el espectacular número de votos logrados por Geroa Bai se debió a una razón mucho más poderosa que cualquier estructura: una idea, una ilusión, una expectativa. Esto es, la idea del cambio, la ilusión de tratarse de algo nuevo y diferente. Y una gran expectativa sobre la posibilidad de llevar a la realidad un nueva forma de hacer política no contaminada con los viejos vicios de la política tradicional.
Todo ello, sumado a otro dato contrastable que es el ya consolidado prestigio de Uxue Barkos, labrado gracias a su riguroso desempeño en el Parlamento, donde desarrolla una acción acorde con la NCP: propuesta de objetivos ecologistas y feministas, defensa de intereses locales en materia de protección de medio ambiente tales como el rechazo al polígono de tiro de las Bardenas y a las centrales térmicas de Castejón, o el asentamiento de la descentralización y la autonomía foral en contra de los envites recentralizadores del actual Gobierno, por destacar solo unos pocos. El prestigio de Uxue es un hecho incuestionable pues, como es sabido, la parlamentaria de Geroa Bai es actualmente la tercera dirigente política más valorada del país según el barómetro del CIS. De esta forma, lo que tacha Urra como dependencia de una persona, en realidad consiste en un hecho positivo, que Uxue Barkos es la política navarra más conocida del ámbito español.
Estas circunstancias contribuyen a afirmar en Navarra las tesis de la NCP sobre el declive de las organizaciones políticas burocratizadas, por una parte, y sobre la aparición de nuevos sujetos y movimientos políticos, por la otra.
Otro aspecto decisivo ha sido la concordancia del programa electoral y del discurso político de Geroa Bai con esos nuevos valores llamados postmaterialistas. Y, posiblemente, la mayor sintonía con los electores residió justamente -no en la ambigüedad como insinúa Urra-, sino todo lo contrario, en la constatación de la realidad plural de la sociedad navarra como virtud y en la sensata propuesta sobre un nacionalismo cívico incluyente que busca integrar a sectores nacionalistas o abertzales, soberanistas o postsoberanistas; de la izquierda vasquista no nacionalista con navarros progresistas que creen en la sociedad multicultural, para dirigir esa Navarra pluralista.
Ahora bien, ¿qué posibilidades hay de consolidación y desarrollo de esta Nueva Cultura Política en la Comunidad Foral? Es igualmente difícil responder con rigor a este interrogante mientras no se tengan informes derivados de investigaciones sociológicas.
No obstante, en Navarra se evidencian rasgos de desarrollo postindustrial; además, es sabido que esta comunidad se caracteriza por un alto nivel de vida -ha mantenido en los últimos años las primeras posiciones en el ranking regional de desarrollo humano, junto a la CAV y a Madrid-. Y otro tanto puede decirse del creciente porcentaje de personas que alcanzan el nivel de educación superior según el informe oficial del 2011. Todos estos hechos favorecerían la NCP entre nosotros.
Igualmente, según las teorías consideradas, puede contribuir a la expansión de la NCP la adopción de formas de organización políticas más cercanas a los nuevos movimientos sociales, así como a organizaciones fundamentalmente democráticas, poco jerarquizadas o burocratizadas y basadas en el trabajo y el mérito como único criterio de promoción de sus miembros para vencer a las típicas relaciones clientelistas de la política tradicional.
Con todo, en contra del avance de la NCP actuaría el sistema electoral y de partidos vigente, así como la reinante crisis económica que podría dar un nuevo impulso a la aún existente política de clases y, su principal corolario, el eje izquierda-derecha. Si bien Geroa Bai no ha sido, ni lo va a ser, una formación ajena a la justicia social y así lo ha percibido hasta hoy el propio electorado navarro.
Nota: este artículo ha sido publicado hoy miércoles 7 de marzo, en el Diario de Noticias - Tribuna Abierta.
domingo, 4 de marzo de 2012
ACTO POLÍTICO : UXUE BARKOS EN RIBAFORADA
UXUE
BARKOS
RIBAFORADA
Día:
Viernes,
9 de MARZO de 2012
Hora:
20.00 H
Lugar:
SALA POLIVALENTE DEL AYUNTAMIENTO
Intervendrán:
MANU AYERDI
MELBA LUZ CALLE
RAFA ERASO
Invita:
GEROA BAI EN LA RIBERA-
ERRIBERAKO HERRIGUNEA
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La inconstitucionalidad de la Ley de amnistía
Un comentario a propósito de la absolución de Garzón en el caso de la persecución de los crímenes del franquismo:
El Tribunal Supremo español finalmente ha absuelto al juez Garzón en el
caso de la persecución de los crímenes del franquismo, porque consideró
que no hubo prevaricación por parte del juez sino una interpretación
divergente del Derecho positivo español. Sin embargo, el Tribunal Supremo olvidó en su sentencia
varias cuestiones importantes tal como lo señala en
el artículo anteriormente reproducido y publicado ayer en el Diario de Noticias.
Respecto de los crímenes del franquismo siempre se ha debido tener en cuenta, como lo ha hecho el Supremo en esta ocasión, a la vigente Ley de Amnistía de 1977.
Quizás ya sea hora de que entre en juego el Tribunal
Constitucional como máximo intérprete de la Constitución. Este Alto Tribunal debería estudiar la posible derogación de la Ley de Amnistía por "inconstitucionalidad sobrevenida" ya que es abiertamente contraria a la Constitución de
1978.
En ejercicio de su labor de "legislador negativo", el máximo tribunal podría expulsar definitivamente del
ordenamiento jurídico unas normas manifiestamente opuestas al actual sistema jurídico, tal como lo previó Hans Kelsen cuando diseñó la Constitución autriaca en 1920.
No obstante, según el sistema vigente en España, se requiere la presentación de un recurso de inconstitucionalidad contra la mencionada Ley. Que sólo pueden interponer el Presidente del Gobierno, el Defensor del Pueblo, 50 Diputados del Congreso, 50 Senadores, los Gobiernos autonómicos y los Parlamentos autonómicos.
Otra vía, que habría que estudiar, sería la del recurso de amparo contra la misma Ley por una posible vulneración de los derechos fundamentales de las víctimas del franquismo. Así entraría de lleno en el asunto la autoridad suprema en materia constitucional del Estado español.
Por Melba Luz Calle Meza
EL TRIBUNAL SUPREMO ABSUELVE A GARZÓN EN EL CASO DE PERSECUCIÓN DE LOS CRÍMENES DEL FRANQUISMO
La desmemoria del Tribunal Supremo
POR JOSÉ IGNACIO LACASTA-ZABALZA, CATEDRÁTICO DE FILOSOFÍA DEL DERECHO - Sábado, 3 de Marzo de 2012 - Actualizado a las 05:10h
EL Tribunal Supremo ha dictado sentencia finalmente por el caso de Garzón y su persecución de los crímenes del franquismo. Decisión que ha sido absolutoria del delito de prevaricación. Pues el tribunal no ha encontrado que el juez haya dictado, a sabiendas además, ninguna resolución injusta.
Hay una contradicción clara que el Tribunal Supremo no oculta entre el Derecho Internacional y el español con respecto a los crímenes de lesa humanidad, así como sobre la prescripción de estos determinados delitos. Por resumir la posición legalista del Tribunal Supremo, éste no encuentra que puedan perseguirse delitos de ese calibre en el sistema jurídico español, mientras no haya tipicidad de los mismos en nuestra legislación. Esto es, mientras estos tipos del delito no estén perfectamente previstos como tales -sus supuestos de hecho y sus consecuencias- en la normativa jurídica española.
Al fin y a la postre, se trata de una divergencia en el territorio de la interpretación del Derecho en la que, como destaca el voto particular concurrente del magistrado Julián Sánchez Melgar, con fuerza y agudeza, falta el elemento subjetivo, a sabiendas exige la ley, para que la conducta del juez Garzón hubiera sido prevaricadora. Una divergencia en la aplicación del Derecho que pretende como objetivo hacer justicia a quienes no se les ha facilitado (los familiares de víctimas del franquismo y desaparecidos) nunca puede ser una prevaricación.
Esto ya lo sabía el Tribunal Supremo y choca muy mucho tanto que se hubiera admitido la acción procesal a instancias de organizaciones ultraderechistas, como que se dejase llegar el procedimiento hasta el juicio oral sin archivar este caso carente de fundamento. A cambio, se ha emitido una sentencia sobre un asunto tremendamente delicado, de los no resueltos en la democracia española, que permite un mejor conocimiento de los límites de la misma.
Un defecto serio que tiene esta decisión judicial es su intento constante de mantener una equidistancia entre republicanos y franquistas. Olvida, demasiado a menudo, que el lado legítimo de la contienda estaba en la defensa de la República; y la Constitución de 1931, para unos amantes de las normas como los magistrados del Supremo, debería ser suficiente criterio para no caer en ese frecuente extravío de considerarse árbitros entre unos y otros. Por otro lado, y dado que en este proceso se examina la represión nada menos que hasta 1952, deberían haber deducido que la guerra terminó el 1 de abril de 1939.
No se trata de negar las atrocidades cometidas en zona republicana ni mucho menos sino de afirmar que es imposible la equidistancia cuando el poder franquista continuó su política de exterminio mucho más allá de la contienda bélica. Piénsese que la Ley de Represión de Masonería y Comunismo duró desde 1940 hasta ¡1962! Y así se sabrá que esa planificación genocida (destrucción calculada de grupos nacionales por motivos políticos y religiosos, como lo define la actual legislación internacional) no admite parangón más que con su propia criminalidad que, para una buena parte de los juristas de todo mundo y organismos correspondientes, es imprescriptible.
En un momento importante de la sentencia, ésta llega a hablar de "un hecho tan poliédrico como el de la guerra civil y la subsiguiente posguerra". Como poliédrico es lo que tiene varias caras, esto es falso sin más. Porque los hechos de la posguerra, desde los fusilamientos con consejo de guerra a los frecuentes desaparecidos, no tienen más que una cara: la del franquismo en el poder. Dictadura, que es la única responsable de los abundantes desmanes sucedidos en todos los años cuarenta y cincuenta.
Sostiene el TS que la Ley de Amnistía 46/1977 se dictó en sede parlamentaria a favor de -insisten los magistrados en la idea- los dos bandos. Y que (textualmente) "en ningún caso fue una ley aprobada por los vencedores, detentadores del poder, para encubrir sus crímenes".
Se olvida el alto tribunal de varias cuestiones sumamente importantes:
a) Los miembros de la resistencia antifranquista defendíamos lo que hoy son derechos fundamentales o Derechos Humanos internacionalmente reconocidos (derechos de asociación, reunión, huelga, expresión, etcétera) luego recogidos en la Constitución de 1978; así que, en puridad jurídica, nadie debía perdonarnos nada y menos que nadie el ilegítimo poder franquista que consideraba delitos (asociación ilícita, propaganda ilegal, etcétera) esos mismos derechos.
b) La Ley de 1977 exculpó a los funcionarios que cometieron o pudieron cometer delitos contra las personas (literalmente: "delitos cometidos por funcionarios públicos contra el ejercicio de los derechos de la persona reconocidos en las leyes"): lo cual es una exculpación general de las torturas y asesinatos ejecutados por los militares y las policías políticas al servicio de Franco.
De otra parte, aunque el TS reconoce que organismos internacionales diversos han exigido al Reino de España que abrogue esa Ley de Amnistía, y que en otras sedes jurídicas no se admite la doctrina laxa española de la prescripción de los crímenes de lesa humanidad, queda el fondo del problema:
a) La Constitución de 1978 prohíbe las amnistías o indultos generales (art. 62.i del texto).
b) Su disposición derogatoria 3 anula todas las disposiciones opuestas a esa Constitución. Así que…
Así que el Tribunal Supremo deja este enojoso asunto en manos del Parlamento, que es quien detenta el poder legislativo y puede derogar esta ley. Pero nadie puede negar -ni el propio Tribunal Supremo- su carácter contrario a la vigente Constitución.
Aun y todo, pese a estos y otros defectos, se trata de una sentencia muy meditada, razonada y útil. Con un poco de mala uva se podría creer que, sin ser redactada desde luego por El Mundo, sí que podría haber sido escrita por El País. Porque allí se ven las ideas de Santos Juliá y del fallecido Javier Pradera, incluso las críticas a quienes siempre fuimos críticos de la impunidad de los crímenes franquistas. O el recordatorio de las medidas favorables a los excombatientes republicanos ¡a cuarenta y tantos años vista del fin de la contienda! Pero, como en los escritos de Juliá y Pradera, tampoco ha resuelto la decisión del Tribunal Supremo los vivísimos problemas de los familiares de los miles y miles de cadáveres republicanos y antifranquistas por desenterrar que hay en toda la piel de toro.
En cuanto al juez Garzón, ahora absuelto, ni todo el agua del Jordán puede lavar la mala imagen persecutoria del Tribunal Supremo con tres procesos por prevaricación abiertos contra el famoso juez. Ni que fuera un prevaricador compulsivo, como lo ha escrito irónicamente el magistrado José Antonio Martín Pallín. Garzón, a quien le ha perdido su "estrés hermenéutico" (son sus propias palabras) y la cantidad de enemigos por metro cuadrado que se ha labrado todos estos años.
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